Las Pymes, como muchas otras industrias, han estado mejorando sus departamentos financieros durante los últimos años ante un problema recurrente que, lejos de desaparecer, parece estar aumentando: la morosidad. Cada vez son más las empresas del sector que se enfrentan a la dura realidad de no poder cobrar a tiempo las facturas de sus clientes. Y como todos sabemos, el dinero que no entra, pone en riesgo toda la operación.
La morosidad no es un fenómeno nuevo, pero en los últimos años, ha ido en aumento. En concreto, los datos muestran un repunte notable de entre el 15% y el 25% en las cuentas por cobrar, tanto de las pymes como del sector plástico, lo que refleja un problema creciente en términos de pagos retrasados o incluso impagos completos.
Hay varios factores que influyen en estos hechos, como son las crisis económicas globales y locales, la situación geopolítica, incrementos de costes de producción, etc.
Para las Pymes, enfrentarse a este problema es mucho más que una incomodidad. Un solo cliente que no pague a tiempo puede poner en jaque toda la operación, afectando el flujo de caja, los pagos de nómina, la adquisición de materiales, entre otros aspectos cruciales. La morosidad se convierte en un ciclo vicioso: mientras más clientes demoran sus pagos, más difícil es para la empresa cumplir con sus propios compromisos.
Y aunque la morosidad se ha convertido en un desafío creciente, no todo está perdido. Existen estrategias que las empresas pueden adoptar para mitigar este riesgo y proteger su estabilidad financiera.
Una de las formas más efectivas de proteger tu negocio contra los impagos es analizar y gestionar el riesgo de crédito de manera adecuada.
Existen herramientas financieras diseñadas específicamente para proteger a las empresas frente a los riesgos de impagos por parte de sus clientes. En lugar de depender únicamente de las promesas de pago o de las estrategias internas de cobro, herramientas como el seguro de crédito ofrecen una protección que va más allá, asegurando que las empresas puedan seguir operando sin la amenaza constante de no cobrar.
Las aseguradoras de crédito cuentan con herramientas avanzadas para evaluar la capacidad de pago de los clientes antes de que decidas hacer negocios con ellos. Esto te da un conocimiento profundo de los riesgos asociados a cada cliente, y te permite tomar decisiones informadas sobre a quién venderle y en qué condiciones.
Además de poder optimizar la gestión con nuestro cliente, dan respuesta a la cobertura frente al impago, la gestión de cobros e incluso acceso a la financiación, tanto bancaria como no bancaria.
Por ello, las empresas que cuentan con una buena transferencia del riesgo de impago, disfrutan de una protección financiera, mejor toma de decisiones y mayor tranquilidad en sus cuentas a cobrar.
En Suárez Consultores, contamos con un departamento especializado que te ofrece soluciones completas para gestionar el riesgo de morosidad. Sabemos que cada empresa tiene necesidades específicas, por eso nos adaptamos a ti y te guiamos en la contratación de pólizas de seguro de crédito, el acceso a servicios de información sobre la solvencia de tus clientes y, en caso de ser necesario, en los servicios de recobro de deudas.
Contamos con el conocimiento y la experiencia necesarios para ayudarte a gestionar estos riesgos. Ya sea a través de un análisis exhaustivo de tus clientes o la recomendación de la póliza de seguro de crédito que más te convenga.
El seguro de crédito además de proteger tus cuentas a cobrar te permite tener información a tiempo real de la situación financiera de tus clientes para tomar decisiones más acertadas, expandir tu cartera de clientes mediante prospección de mercado incluso antes de que se les venda por primera vez y aumentar así vuestra seguridad financiera.
Raquel Martin
Ejecutiva Comercial
Dpto. Riesgos Financieros






